
La Cuaresma es una época oportuna para meditar en los dolores de la Virgen María y contemplar, desde su mirada, la vida, Pasión y Muerte de Cristo. El sufrimiento de su Hijo le traspasó el corazón, y ella, como Madre compasiva, recoge nuestras lágrimas y nos consuela, señalándonos la victoria definitiva en ✝️Cristo.
Al contemplar a la Virgen Dolorosa nos abrimos a una fe que se hace compasión, que se hace comunión de vida con el que está herido, el que sufre y el que está obligado a cargar cruces pesadas sobre sus hombros. La fe y la fortaleza de María nos ayudan a reflexionar sobre nuestro llamado a servir y acompañar a quienes más sufren.
Reza con nosotros y únete a nuestra misión de construir un mundo más justo y humano en el que todas las personas puedan vivir dignamente.
🙏Nuestra Señora de los Dolores, ruega por nosotros.
*Foto de Christy Zuccarini/CRS