Ethiopian woman cooking for her children

Una de cada nueve personas en el mundo no tiene suficiente comida para sobrevivir. Sin una alimentación nutritiva, los niños como Maria Ana y sus hermanos no tienen la energía para concentrarse y aprender. Como discípulos misioneros, estamos llamados a responder a las necesidades urgentes de quienes enfrentan hambre y desnutrición y a abordar las causas profundas de esta crisis global.

Pero hay soluciones para erradicar esta injusticia. ¡Este es el momento de actuar!

Gracias a tu generosidad podremos implementar proyectos innovadores para acabar con el hambre.

Lidera el camino hacia un mundo donde todos los niños, familias y comunidades tengan acceso regular a alimentos nutritivos para llevar una vida sana y digna. 

El mundo te llama. ¡Por favor haz una donación generosa hoy!